RECUERDOS DE INFANCIA Alegre y muy contento madrugaba yo a rezar E irme a pozo antigua para ayudar a ordeñar, Aunque crujía el hielo en el piso yo no podía parar;
Corría muy presuroso para muy pronto llegar Y ordeñar la vaca que acababa de manear; Los pezones de esta negra se los quería arrancar Para sacarles la leche y luego poder tomar.
Sin contar la de el ternero, veinte litros podía dar Para llenar cinco cantinas toditas sin estrenar; Y al levantarlas del riso a todos nos hacía temblar Para llegar a nuestra casa temprano a desayunar.
Después de dejarle a las vacas sombrita para descansar Corriendo muy velos nadie me podía alcanzar Cuidando que la leche no se fuera a derramar; Y diera suficiente queso al momento de cuajar.
A la preparación de las tareas no podía fallar Ni a ponerme el taje limpio para irme a estudiar Con panelita, arepa y veinte para onsear; Corría a donde Fernanda con mi dinero a gastar.
Pero llegaba la hora de ir a la casa a almorzar Y comer cuchiquito con habas y menudo sin pelar Comía y comía hasta que no podía aguantar Y el cinturón en la barriga ya se quería reventar
De nuevo para la escuela, para la jornada acabar Dispuesto a cantar la canción de mambrú Que en el día nunca podía faltar y con tono muy militar Esto sin tener en cuenta todo lo que tenía que rezar.
Con recreo no contaba porque prefería estudiar Y entregar bien las tareas para no irme a rajar Ni tampoco a fin de año me fueran a reprobar; Y regresar a la casa muy tranquilo descansar.
Pero no había tal descanzo y a poso antigua a parar Para asegurar bien las vacas y terneros separar Y darles buen pastico y agüita para tomar Y para que el día siguiente buena leche pudieran dar.
Este trabajo lo hiso Benedicto y quien lo fuera pensar Que después de varios años que he dejado de tomar; Me dedique a hacer canciones y coplas para trovar Y para con mis viejas historias no los vaya a cansar. AUTOR: Benedicto Castañeda Castañeda. Don Bencas.
RECUERDOS DE INFANCIA Alegre y muy contento madrugaba yo a rezar E irme a pozo antigua para ayudar a ordeñar, Aunque crujía el hielo en el piso yo no podía parar;
Corría muy presuroso para muy pronto llegar Y ordeñar la vaca que acababa de manear; Los pezones de esta negra se los quería arrancar Para sacarles la leche y luego poder tomar.
Sin contar la de el ternero, veinte litros podía dar Para llenar cinco cantinas toditas sin estrenar; Y al levantarlas del riso a todos nos hacía temblar Para llegar a nuestra casa temprano a desayunar.
Después de dejarle a las vacas sombrita para descansar Corriendo muy velos nadie me podía alcanzar Cuidando que la leche no se fuera a derramar; Y diera suficiente queso al momento de cuajar.
A la preparación de las tareas no podía fallar Ni a ponerme el taje limpio para irme a estudiar Con panelita, arepa y veinte para onsear; Corría a donde Fernanda con mi dinero a gastar.
Pero llegaba la hora de ir a la casa a almorzar Y comer cuchiquito con habas y menudo sin pelar Comía y comía hasta que no podía aguantar Y el cinturón en la barriga ya se quería reventar
De nuevo para la escuela, para la jornada acabar Dispuesto a cantar la canción de mambrú Que en el día nunca podía faltar y con tono muy militar Esto sin tener en cuenta todo lo que tenía que rezar.
Con recreo no contaba porque prefería estudiar Y entregar bien las tareas para no irme a rajar Ni tampoco a fin de año me fueran a reprobar; Y regresar a la casa muy tranquilo descansar.
Pero no había tal descanzo y a poso antigua a parar Para asegurar bien las vacas y terneros separar Y darles buen pastico y agüita para tomar Y para que el día siguiente buena leche pudieran dar.
Este trabajo lo hiso Benedicto y quien lo fuera pensar Que después de varios años que he dejado de tomar; Me dedique a hacer canciones y coplas para trovar Y para con mis viejas historias no los vaya a cansar. AUTOR: Benedicto Castañeda Castañeda. Don Bencas.
RECUERDOS DE INFANCIA
ResponderEliminarAlegre y muy contento madrugaba yo a rezar
E irme a pozo antigua para ayudar a ordeñar,
Aunque crujía el hielo en el piso yo no podía parar;
Corría muy presuroso para muy pronto llegar
Y ordeñar la vaca que acababa de manear;
Los pezones de esta negra se los quería arrancar
Para sacarles la leche y luego poder tomar.
Sin contar la de el ternero, veinte litros podía dar
Para llenar cinco cantinas toditas sin estrenar;
Y al levantarlas del riso a todos nos hacía temblar
Para llegar a nuestra casa temprano a desayunar.
Después de dejarle a las vacas sombrita para descansar
Corriendo muy velos nadie me podía alcanzar
Cuidando que la leche no se fuera a derramar;
Y diera suficiente queso al momento de cuajar.
A la preparación de las tareas no podía fallar
Ni a ponerme el taje limpio para irme a estudiar
Con panelita, arepa y veinte para onsear;
Corría a donde Fernanda con mi dinero a gastar.
Pero llegaba la hora de ir a la casa a almorzar
Y comer cuchiquito con habas y menudo sin pelar
Comía y comía hasta que no podía aguantar
Y el cinturón en la barriga ya se quería reventar
De nuevo para la escuela, para la jornada acabar
Dispuesto a cantar la canción de mambrú
Que en el día nunca podía faltar y con tono muy militar
Esto sin tener en cuenta todo lo que tenía que rezar.
Con recreo no contaba porque prefería estudiar
Y entregar bien las tareas para no irme a rajar
Ni tampoco a fin de año me fueran a reprobar;
Y regresar a la casa muy tranquilo descansar.
Pero no había tal descanzo y a poso antigua a parar
Para asegurar bien las vacas y terneros separar
Y darles buen pastico y agüita para tomar
Y para que el día siguiente buena leche pudieran dar.
Este trabajo lo hiso Benedicto y quien lo fuera pensar
Que después de varios años que he dejado de tomar;
Me dedique a hacer canciones y coplas para trovar
Y para con mis viejas historias no los vaya a cansar.
AUTOR: Benedicto Castañeda Castañeda.
Don Bencas.
RECUERDOS DE INFANCIA
ResponderEliminarAlegre y muy contento madrugaba yo a rezar
E irme a pozo antigua para ayudar a ordeñar,
Aunque crujía el hielo en el piso yo no podía parar;
Corría muy presuroso para muy pronto llegar
Y ordeñar la vaca que acababa de manear;
Los pezones de esta negra se los quería arrancar
Para sacarles la leche y luego poder tomar.
Sin contar la de el ternero, veinte litros podía dar
Para llenar cinco cantinas toditas sin estrenar;
Y al levantarlas del riso a todos nos hacía temblar
Para llegar a nuestra casa temprano a desayunar.
Después de dejarle a las vacas sombrita para descansar
Corriendo muy velos nadie me podía alcanzar
Cuidando que la leche no se fuera a derramar;
Y diera suficiente queso al momento de cuajar.
A la preparación de las tareas no podía fallar
Ni a ponerme el taje limpio para irme a estudiar
Con panelita, arepa y veinte para onsear;
Corría a donde Fernanda con mi dinero a gastar.
Pero llegaba la hora de ir a la casa a almorzar
Y comer cuchiquito con habas y menudo sin pelar
Comía y comía hasta que no podía aguantar
Y el cinturón en la barriga ya se quería reventar
De nuevo para la escuela, para la jornada acabar
Dispuesto a cantar la canción de mambrú
Que en el día nunca podía faltar y con tono muy militar
Esto sin tener en cuenta todo lo que tenía que rezar.
Con recreo no contaba porque prefería estudiar
Y entregar bien las tareas para no irme a rajar
Ni tampoco a fin de año me fueran a reprobar;
Y regresar a la casa muy tranquilo descansar.
Pero no había tal descanzo y a poso antigua a parar
Para asegurar bien las vacas y terneros separar
Y darles buen pastico y agüita para tomar
Y para que el día siguiente buena leche pudieran dar.
Este trabajo lo hiso Benedicto y quien lo fuera pensar
Que después de varios años que he dejado de tomar;
Me dedique a hacer canciones y coplas para trovar
Y para con mis viejas historias no los vaya a cansar.
AUTOR: Benedicto Castañeda Castañeda.
Don Bencas.
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ResponderEliminarUn asco
ResponderEliminarLa copla está super
ResponderEliminarLa copla está super
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